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El transporte en Helsinki

El primer golpe que te llevas en Helsinki es con el transporte y es inevitable, necesitas llegar a casa desde el aeropuerto.

Helsinki es una ciudad muy bien conectada. Tiene bus (muchos son 24 horas), tren, metro, tranvía y ferry. Además hay muchas opciones y enlaces para ir a cada destino a la hora que elijas. Nadie se puede quejar por cantidad y variedad de medios de transporte (salvo algunos días para ir a la universidad, demasiado trasbordo). Eso sí, cuando te dicen los precios la cosa cambia. Un billete sencillo de una zona son 2,70€. Si coges más de una zona, como por ejemplo cada día para ir a la universidad (que está en Otaniemi, Espoo) ya sube a 4,50€ el sencillo. Aluciné el otro día cuando hablando con un amigo Erasmus me dijo que llevaba 300€ gastados en transporte desde que llegó a la ciudad (facepalm en toda regla).

Es por esto por lo que rápidamente te das cuenta de que necesitas un bono de transporte, y lo necesitas cuanto antes. Así que el primer día vas a la universidad a “registrarte” como estudiante y vas a por tu Travel Card (con un 50% de descuento por ser estudiante). Y es que esta tarjeta renta, renta mucho. Si te la pillas de una zona son unos 22€ al mes y si te la pillas de más de una zona 46€ al mes y tienes viajes “ilimitados”. Y digo ilimitados porque aunque tengas el bono de transporte los buses que hay de 2 de la madrugada a 4:30 se pagan igualmente. Esta tarjeta se recarga por días y se paga según la fecha tope elegida. Luego esta la opción de hacerse con una tarjeta prepago, pero no sé como están los precios, así que me lo salto.

Por supuesto siempre queda la opción no legal, viajar gratis. En autobús no se puede porque entras por la puerta del conductor y tienes tres opciones: fichar, pagar o bajarte. Pero en los demás medios es relativamente sencillo colarse. La ventaja, te ahorras 2,70€ o 4,50€, según el caso. El inconveniente, si te pillan son 80€ de multa. Y aquí no tienes la opción de bajarte cuando viene el revisor, aquí no te escapas. Solo los he visto una vez, pero aprovecharon que el tren estuviera en marcha, entre estación y estación. Vienen en grupo, en este caso eran 6. Se ponía uno en cada puerta del vagón y otro revisaba los billetes. Me pareció curioso que había gente que se sacaba directamente el DNI al verlos llegar, en plan “Vale, me has pillado, múltame”.

Volviendo a los pros, cabe decir que suelen ser bastante puntuales y que tienen seguridades que de vez en cuando se pasean para mantener el orden (aunque esto a veces es un contra, te quitan los botes si te pillan bebiendo).

Y creo que poco más que decir. Entrada aburrida, pero útil por si alguien tiene pensado venir en un futuro a estudiar aquí.

Actualización 5/10/2012: Se me había olvidado por completo comentarlo, pero tienen una página web muy bien pensada en la cual pones origen, destino y una hora de salida o de llegada y te planifica las mejores rutas existentes. Además te sale los nombres de las paradas por las que vas pasando y mapas de las zonas que te tienes que hacer andando (si las hay).

Sergio Ferrer

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