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San Francisco (I)

Hoy me ha llegado un correo del ministerio para decirme que soy el número 17.000 en la lista de espera para las becas de idiomas, vamos que no me voy. Este año los requisitos eran ser becado Mec en la universidad y tener buena nota en la carrera. Luego, si no habías ido nunca te añadían +1.5, cosa que facilita las cosas, y que me parece totalmente coherente (por fin el Ministerio de Educación hace algo racional) para que no haya gente que vaya todos los años y gente que no pueda ir nunca. Y es que yo ya tuve esa suerte el año pasado y eso vengo a contar aquí.

El viaje fue el más largo que he hecho yo solo (3 semanas) lejos de casa. No es mucho, pero es lo que hay. Y, ¿por qué San Francisco? La verdad es que EEUU me atraía bastante, pero la ciudad me daba bastante igual. En un principio iba a ir con Picornell y él quería ir allí, así que echamos la beca juntos con ese destino, a mí me la dieron y a él no. Y la verdad es que me gustó mucho la ciudad, me encantó todo y voy a hacer lo que quería haber hecho hace tanto tiempo, un resumen de mi estancia allí, al puro estilo Lauri en su blog. Empezaré con los distintos barrios, que es el principal encanto de la ciudad, y otros sitios de interés que visitar.

Chinatown:

Como se deduce del nombre, es el barrio chino de San Francisco. Es uno de los primeros sitios que visité en San Francisco. La verdad es que te sumerges en un mundo totalmente distinto. Está la calle principal, que es más turística, pero en cuanto empiezas a sumergirte en el barrio y a caminar por las demás calles te sientes como si realmente estuvieras en China. Todos los comercios son de allí y todas las caras tienen ojos alargados. La verdad es el mejor barrio de la ciudad para comprar detalles por los precios, de hecho, es donde yo compré los regalos que me traje a Valencia de vuelta.

También comí un día en un “auténtico” chino, nada del típico chino comercial que tenemos en España. Restaurante chino donde comen los propios chinos, sinceramente no me gustó mucho, pero había que probarlo. Además del espectáculo que dio un abuelete chino sacándose el aparato para comerse los tallarines, partiéndolos a golpe de encía. Como curiosidad, las galletas chinas de la suerte fueron inventadas en San Francisco, no en China, donde llegaron tiempo después.

Japantown:

Realmente no es un barrio propiamente dicho, es más bien una calle con un par de centros comerciales interconectados entre sí, donde todas las tiendas son japonesas o imitando ese ambiente. Parece haber sido hecho por los japoneses para decirle a los chinos “nosotros también podemos”, pero nada del otro mundo, está bien para pasar medio día allí, comer en alguno de los restaurantes de sushi (si te gusta) y ver lo que hay, poco más. Irónicamente ese día comimos en un restaurante chino que había cerca.

Mission:

Es el barrio latino de San Francisco. En sus calles puedes hablar español con casi cualquier persona, todo está lleno de hispanos, la mayoría latinoamericanos y hay muchos muchos mexicanos. De hecho casi toda la ciudad está repleta de restaurantes mexicanos donde comí tacos, burritos y demás muchas veces. Y si hay algo típico que ver en el barrio son los famosos “murales”, que son calles llenas de casas pintadas (pero como en la foto, no con graffitis cutres).

Haight-Ashbury:

Es el barrio hippie de San Francisco, aunque en realidad son un par de calles. Todas las tiendas tienen ese rollito de hace unas décadas donde el buen rollito y el eslogan “paz y amor libre” es lo que estaba de moda. Es interesante de visitar y pasar un día allí, pero casi todo es bastante caro, hay que andar con ojo de donde compramos o entramos a comer o tomar algo.

 Castro:

El barrio gay de San Francisco. Todo está lleno de banderas  del orgullo homosexual colgadas. Allí vi cosas que no me había parado a imaginar nunca. Entramos a un sex-shop gay donde anunciaban que compraban porno casero. Dentro, además de los típicos consoladores, películas y demás instrumentos, vendían culos de silicona para que te los follaras en casa, curioso. También fue el barrio donde mejor me lo pasé de fiesta. Un día a la semana habían cubatas a 1$, muy barato, y había que aprovechar. Además, las discotecas estaban llenas de vicio, tanto homosexual como heterosexual.

Tenderloin:

No ha sido lo primero que he puesto para no asustar. Pero realmente es lo primero que vi, ya que era el barrio donde tenía la residencia y, en los límites de este, la academia de inglés. Conforme me acercaba en el shuttle bus estaba flipando. Por mi mente solo pasaba una pregunta “¿dónde me he metido?”

Todo el barrio lleno de homeless (mendigos), pero no son los típicos de aquí, los de allí están más desgastados, están consumidos. No sé si por las drogas o por algún otro motivo, pero los ves y no les darías más de un año de vida. La verdad dan muy mala imagen y en todas las guías turísticas recomiendan no visitar el barrio, pero a mí nunca me  han hecho nada. Pasaba todos los días por allí y estaba acostumbrado. No me gustaba lo que veía, pero tampoco interactuaba con ellos. Curiosidad: San Francisco tiene tanto homeless porque hace unos años recibían muchas ayudas por el simple hecho de serlo y entonces muchos de diversas partes del país se mudaron a esta ciudad para aprovecharse de las ventajas.

Para que os hagáis una idea, de mi residencia a la academia (unos 7 minutos andando) veía cada día unos 20 o 30 mendigos. Era exagerado. Algunos se te acercaban y ofrecían droga, otros te intentaban vender ropa usada a precios de risa, pero nada, con ignorarlos valía.

(No tengo ninguna foto mía, así que para que os hagáis una idea os he puesto una de google.)

Golden Gate Park:

Un parque grandísimo, diría que no vi ni la mitad. Estuve un par de días, uno de ellos jugamos con una ardilla (lo que sé dejó). Es una maravilla, kilómetros de césped, árboles, algún lago. Perfecto para pasar más de un día. Habría ido más, pero me pillaba bastante lejos del barrio, lo que era un inconveniente.

Golden Gate Bridge:

Casi no lo veo, me pillaba lejos, muy lejos. Y además no había ninguna atracción turística cercana. Había pasado por él en autobús para ir a un pueblecito llamado Sausalito, pero nunca me había parado a contemplarlo. Así que el día de antes de volver a España decidí que no podía haber ido allí y volverme sin haberlo visto decentemente y allí fui. La verdad es bonito, pero estaba muy nublado, había mucha niebla, hacía viento y frío y no nos quedamos demasiado.

Y voy a dejarlo aquí por ahora, para no alargar mucho la entrada. En la próxima relataré el viaje a Sausalito, Alcatraz, Yosemite Park y mi opinión acerca de los americanos, la comida, los precios…

Sergio Ferrer

3 Comments

  1. Alaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa qué recuerdos! y casi hice todo contigo jajaja Me he partido con tus descripciones, por fín tengo compañero de blog 🙂
    Que pena que no repitamos este año!

    • Tu compañía era genial 🙂
      Un lástima que no sea un ricachon que pueda ir a visitarte a Australia.

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