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San Francisco (II)

Bueno, esta entrada pretende continuar la primera sobre mi experiencia en San Francisco. Comentaré los tres viajecitos que hice. Me habría gustado visitar otros sitios como Los Ángeles, Las Vegas, el Gran Cañón, etc. pero por tiempo, dinero y que era menor de edad (allí hasta los 21 nada) no se pudo.

Sausalito:

Es un pueblecito al que se puede ir con un ferry, en autobús o en bici. En mi caso fui en ferry y volví en autobús. El viaje no fue muy largo, hacía fresquito y mucho viento en el barco, pero se estaba bien. Nada más llegar vemos a unos niños haciendo algo en las rocas, nos acercamos a ver que es y ¡sorpresa, están pescando cangrejos! Nos invitan a probar. Consiste en atar un trozo de pechuga de pollo a una cuerdecita o hilo, dejarlo caer entre las rocas cerca de algún cangrejo y en cuanto piquen intentar tirar sin que el cangrejo se suelte. Yo consigo cazar uno pronto y me emociono bastante, aunque luego no pude conseguir ninguno más. Aquí una foto de Willy Pescador:

Seguimos nuestro camino y a unos cuantos metros hay una mujer con unos auriculares y bailando con su hula hoop. Por supuesto, como buena californiana nos dice que si queremos probar. Y como buenos españoles decimos que sí. Creo que es la primera vez que consigo mantenerlo un rato dando vueltas a mi cintura.

Después seguimos explorando el pueblo. La verdad es que me encantó, está lleno de encanto. Dicen que es donde vive la gente “bien” y se nota que se respira otro ambiente. Después de ver algunas casitas bastante chulas, la estación de bomberos y alguna cosa más, nos encontramos con una especie de fiesta montada en mitad de una explanada con césped. Un grupillo tocando buena música y mucha gente tumbada por el césped disfrutando. Muy muy buen ambiente, nos quedamos un buen rato viendo el “festival”.

Y para concluir con la visita otra de las cosas que hay que ver sí o sí en Sausalito, las casas flotantes. Como su propio nombre indica son casas que están directamente flotando sobre el agua. No pudimos entrar en ninguna y no puedo comentar la experiencia, pero el conjunto era muy bonito de ver. Unas fotos para que os hagáis una idea:

Y con esto concluyó Sausalito. Si hubiera estado más tiempo habría vuelto, ya que dicen que es muy bonito ver el anochecer allí, pero no tuve tiempo. La vuelta en bus fue la primera vez que pasé por el Golden Gate Bridge, aunque verlo lo vi poco en ese momento.

Yosemite Park:

Es un parque natural que hay que ver. Si puedes estar varios días mejor. Y si consigues plaza dentro del parque, ya no puedes pedir más. En nuestro caso nos tocó alojarnos en un pueblo cercano llamado Madera. La verdad es que el hotel estaba muy bien. Salía a unos 10$ la noche y las habitaciones estaban de lujo:

Como fuimos un fin de semana nos organizamos el viaje en dos partes. El primer día fuimos a ver las cataratas. No eran muy grandes,  pero sí muy altas y el paraje natural que las rodeaba era precioso. Unas vistas desde abajo, donde dejamos el coche antes de la caminata:

A medio camino, con arcoiris y todo:

Y ya desde arriba de la catarata:

Había otra más alta que esta, pero había que recorrer un camino bastante largo y no daba tiempo. Así que nos fuimos a descansar y prepararnos para el segundo día. El cual fuimos a visitar la parte del parque con las secuoyas gigantes. Esta parte fue bastante impresionante. Los árboles más grandes del mundo ante nosotros.

Un árbol abierto para poder pasar por debajo:

Un árbol caído:

Y unos baños en mitad del parque:

Y durante la “vuelta a casa”, una paradita para hacernos unas fotos en mitad del desierto californiano, esas típicas carreteras con un carril de ida, uno de vuelta y nada a ninguno de los dos lados. Todo eso con mucho mucho calor:

Alcatraz:

Conseguí ir de milagro, ya que las entradas volaban y había que comprarlas con mucha antelación. Al final pude ir acompañado de Laura saltándonos un día de clase, pero mereció la pena. No es muy caro e incluye el barco hasta la isla y la entrada. Al entrar te ponen unos auriculares con una cinta, eliges el idioma y vas haciendo una visita guiada donde te explican cada parte de la isla y la cárcel, las anécdotas más curiosas y los detalles importantes de una de las prisiones más famosas de la historia.

Berkeley:

Fue una visita rápida, solo pasamos allí una tarde. En un principio era una visita guiada por los profesores de la academia, pero los dos que vinieron sabían lo mismo de Berkeley que nosotros, o sea, nada. Así que hicimos marcha por nuestra cuenta mientras los japoneses y taiwaneses se quedaban con los profes. Solo vimos la universidad y la calle principal, pero también me gustó mucho la ciudad y el ambiente. Aproveché para comprarme un libro de segunda mano, como nuevo, que me leí en el vuelo de vuelta a España y también pudimos disfrutar de una de esas yogurterías con toppings a elegir, pero mucho más económica que las de aquí.

Y como no quiero extender mucho la entrada, que con fotos ya es bastante larga, me dejaré la conclusión para una tercera.

Sergio Ferrer

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