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The Stanford Prison Experiment

Como ya sabéis este año estoy de erasmus, lo que académicamente supone algún que otro inconveniente, pero también algunas ventajas. Entre ellas está la posibilidad de convalidar las optativas de Valencia por las asignaturas que quiera de Helsinki, lo cual me da la posibilidad de tocar ramas que en España no podría. Y debido a ello he cogido alguna que otra asignatura que aunque no están relacionadas directamente con las telecomunicaciones me parecen muy interesantes.

En este caso voy a hablar de una que se traduciría por algo así como “Fundamentos de la psicología del trabajo y liderazgo”. Te enseñan las habilidades para ser un buen líder, vienen directivos y ex directivos de empresas, como Nokia, a dar charlas y en general se hace llevadera. Pues uno de los trabajos que han mandado para casa es el que da nombre a esta entrada. Informarse a través de unos links del experimento y contestar unas preguntas. Y como me ha parecido interesante, por si alguno se aburre y le quiere echar un ojo lo dejo por aquí.

En esta web tenéis el experimento explicado, lo que ocurrió y las conclusiones en unas cuantas “diapositivas”. También podéis acceder a la versión traducida al español pinchando aquí.

Básicamente se trataba de coger a un grupo de estudiantes “normales”, dividirlos en guardas y reclusos y simular una prisión. Lo que no se imaginaban es hasta que punto se iban a meter en el papel y hasta donde se les podía ir de las manos.

También nos dejaban el enlace a un vídeo donde sale el psicólogo que diseñó el experimento hablando en el famoso programa TED y explicando como puede surgir el mal bajo ciertas circunstancias y “pervertir” a personas que creíamos buenas. Explica junto con el experimento cómo las situaciones extremas cambian a las personas y como tenemos que intentar ser esos héroes del día a día que le den la vuelta a la situación. Está solo en inglés y la verdad habla jodidamente rápido, pero bueno, es lo que hay:

Y ahora a acabar mi última pregunta para el trabajo y a dormir, que mañana será un día largo.

Sergio Ferrer

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